Pequeña historia del “Naranjo fantástico de Robert-Houdin”

Robert-Houdin copia

Robert-Houdin

Robert-Houdin Naranjo

La representación de la idea de poder hacer brotar frutos de la tierra a voluntad es muy antigua y responde al deseo de tener control (Poder) sobre el Tiempo, las Estaciones y los cambios climáticos. El dominio sobre todo ello garantizaría a la humanidad sus cosechas y por lo tanto, el alimento. Y con la subsistencia garantizada, se conseguirían abolir grandes preocupaciones universales como el hambre, las enfermedades y muchas calamidades.

La sola idea de imaginar que la humanidad se podría ahorrar serias desgracias, nos reconforta y produce bienestar y, porque no, felicidad.

No es en vano que esta idea inicial quede reflejada en un árbol. El árbol y su imagen tienen potentes significados. El árbol representa la unión entre el cielo y la tierra, los periodos estacionales de la vida y de la muerte. En el árbol convergen los cuatro elementos: el agua que circula por su savia, la tierra en sus raíces, el aire en sus hojas y el fuego aparece de su frotamiento. También comunica los tres niveles del cosmos: el subterráneo, el terrestre y el celeste.

Juan y Naranjo 2

Juan Tamariz en el museo de la Magia de París cuando se exhibieron los autómatas y accesorios mágicos de Robert-Houdin pertenecientes a colección de Christian Fechner.

Es por todo esto que el árbol está presente en todas las culturas, mitos y religiones: En el Génesis es el Árbol de la Sabiduría. Para los Hindús es el Árbol de Açvattaha, para los Persas el Haoma y en el jardín de las Hespérides encontramos el árbol de las manzanas de oro… Cada religión o tradición le otorga un significado distinto. Los celtas, por ejemplo, lo asocian con el amor, los griegos con la fertilidad y los hebreos con la sabiduría. Leer más