Juan Tamariz presenta a Gema

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PRÓLOGO del libro “Historias de Magas Antiguas y Modernas. Las primeras magas”

LOS CUENTOS DE LAS MIL Y UNA GEMAS

Gema es múltiple. Y todas sus formas, las facetas de esa gema, reflejan magia  (gemagia).

Tiene Gema un trigémino (el nervio triple facial) absolutamente perfecto para esta función de escribir una historia de las magas.

Primero, su persona, su personalidad ¡Porque tiene mucha personalidad esta Gema! Fuerte, directa, veraz y totalmente independiente: Barcelonesa que gusta de vivir también en Madrid, mujer pero no superfeminista (y en este tema de las mujeres magas podría ser tentador serlo o aparentarlo), parla el catalán (su lengua natal) pero le apasiona jugar (game) con las palabras castellanas y conocer su etimología. Hasta es alta y no altiva  ¡Tiene mucha personalidad esta Gema!

Segundo, sus cualidades. Porque son totalmente idóneas para la investigación histórica. Gema es callada y muy observadora. Es trabajadora sin pausa ni descanso (¡y yo lo sé muy bien!). Es una estudiosa infatigable de mil fuentes en mil libros que llena de mil marcapáginas de colores, conocimientos que luego traslada a mil apuntes a mano con mil esquemas mil veces enriquecidos tras mil días a ello dedicados… (¡Mega Gema!)

Además, es una tenaz y minuciosa buscadora del hasta más mínimo detalle del tema que le interesa (el pistilo de la menor florecilla de la última ramita del pequeño arbolito del bosque estudiado…). Y es una paciente clasificadora en carpetas, ficheros y ordenadores, de fotos, datos, indicios, biografías, documentos y artículos relacionados, de cerca o de lejos, con el tema en estudio o a estudiar. En éste: desde en qué cementerio y con qué lapida está enterrada una maga hasta cómo se llamaba el marido de la hija de la otra, cómo era el barco en que viajaba aquella para predecir la tormenta y si el dato leído concuerda con el parte meteorológico de ese día, y así hasta acercarse y acorralar la personalidad de cada una de las magas estudiadas (pero no temáis, magas vivas que leáis esto: solo investiga así en caso de magas ya desaparecidas)

Y cuando de escribir se trata, surge la incansable perfeccionista que escribe, corrige, reescribe y recorrige hasta dotar a lo escrito de una mezcla de información veraz y clara, concisa y enjundiosa, trufada a veces con detalles de un humor seco e irónico para degustar.

Tercero, las circunstancias. Se da el caso de que a Gema se le cruzó por delante ese maravilloso conjunto de historias de las magias de los héroes, diosas y dioses a los que los magos imitamos con nuestras artes: la Mitología. Y dedicó meses y meses a su estudio (especialmente al de la Mitología griega y romana), algo bien útil para el profundo entendimiento de la historia de la magia.

Y la historia de la magia le apasiona a Gema.

En los cuatro últimos años ha estudiado, leído y aprendido decenas de libros en inglés, francés, castellano o italiano, siempre ayudada por su maquinita traductora portátil. Ha buscado en la Red (loado sea San Bill Kalush y su “Ask Alexander”) y rebuscado datos en mil y un programas de Congresos, posters,  y catálogos de colecciones que ha visitado personalmente en Londres (“Magic Circle”) o Buenos Aires (Martín Pacheco), en los vídeos de magas y magos antiguos de mi colección o en los enviados expresamente por John Fisher sobre este tema. Además, y por razones de nuestro trabajo y vida en común, ha presenciado en vivo, analizado y comentado los actos de los magos y magas más prestigiosos, sensibles y creativos del último medio siglo. Los ha conocido personalmente y compartido cenas y reuniones, viajes y escenarios con ellas y ellos (de John Calvert en Londres a Juliana Chen en Helsinki, de Mac King y Teller en las Vegas a Topaz y Roxanne en Tel Aviv, de Tom Onosaka en Tokio a Bebel en París, de Zarrow y Ricky Jay y Max Maven y Stephen Minch y Jammy J. Swiss  en Estados Unidos a Michel y Adrián Guerra en Buenos Aires…y con algunos incluso ha compartido y comparte amistad y convivencias múltiples (René Lavand, Roberto Giobbi, Gaetan Bloom sin olvidar a Gabi, Alan o Ramón Riobóo… ).  De todos ellos, estoy seguro, Gema ha aprendido (le gusta mucho aprender). Con muchos de ellos ha participado (escuchando, no es muy habladora esta Gema,  aunque a veces opinando) en infinitas discusiones teóricas sobre el Arte de la Magia, sobre la genialidad de Hofzinser o sobre la Dramaturgia del espectáculo mágico, ayudada en esto por su condición de profesional del teatro en sus facetas técnica y de producción y de inveterada espectadora del mismo. Apoyada en aquello en su experiencia, esporádica pero afinadísima, como actuante maga en números conjuntos (nuestra “Cabina Espiritista” y la “Telepatía de las tres cartas”) así como en sus vivencias, desde dentro, de múltiples espectáculos mágicos para profanos en teatros,  en su presencia o colaboración en la preparación de programas de televisión y radio,  de conferencias sobre Historia de la Magia en Universidades, de seminarios sobre Teoria de la Magia, en la coescritura de nuestro libro “Por Arte de Verbimagia” y en un largo etcétera que nos permite constatar que esta Gema se ha empapado y embebido desde dentro y desde fuera en la Magia y ha mirado en el fondo (e incluso en el doble fondo) de nuestro querido Arte y de su historia pasada (estudiándola) y de su historia presente (viviéndola).

Todo esto, nada menos, es el valor de este hermoso trabajo que aquí comienza y de esta preciadísima Gema

¿Hay quien dé más?

 

en San Fernando (Cádiz)
agosto de 2007.